25.5.17

DÉCIMO PRIMERA REUNIÓN DE LA TERCERA TEMPORADA / THE END A LA CLÍNICA POR TERCERA VEZ

“Nunca juzguen a sus personajes. Que ellos actúen solos. El escritor les da entidad, después los tiene que dejar que salgan, digan, hagan. No hay que tomar partido por uno o por otro. El escritor tiene que ser lo suficientemente piadoso para comprender que todos sus personajes tienen defectos y virtudes. Más que tratar de dirigirlos, hay que orientarlos y cuidarlos para que sean ellos mismos. No hay que preferir uno a otro. Todos tienen que salir bien parados al final, todos tienen que provocar una mínima ternurita, por más hijos de puta que sean. Por más mentirosos, por más irresponsables. Si el escritor no logra instalar un efecto de quiebre en algún momento, ese personaje no servirá, porque no va a provocar empatía con ningún lector. Un personaje sin empatía es descartable.”

Escribí esto después de la clase, a raíz de unas ideas que intercambiamos con Fernando cuando leyó su cuento de humor negro. También leyó Mariana un cuento triste. Para ilustrar mis críticas utilicé  “Bala en el cerebro”, de Tobías Wolf, “Matar un niño”, de Stig Dagerman y “¿Dónde vas? ¿Dónde estuviste?” de Joyce Carol Oates. Dos de esos tres cuentos fueron traducidos por mi amigo Xtián Rodríguez. Al final nos quedamos estudiando la estructura cinematográfica de “Probables lluvias por la noche”, de Sylvia Iparraguirre.

Comimos un Kalinti que hice con receta de Natalia Kiako, y una tarta de cebollas, queso, salsa de ostras, tabasco y caviar que hizo Fernando, mi compañero de colegio primario y secundario. También hizo una pastafrola. Comimos lo salado con un Sauvignon Blanc sugerido por el Club del vino y el postre con café.

La próxima es el asado. Yo pongo la carne y el carbón, y compro algunos tomates y lechuga para agregarle a los sanguchitos. Ustedes se tienen que poner de acuerdo para traer el pan, el postre, alguna ensalada. Hay dos vinos que ya trajo Fabián, y uno más que quedó de otra vez. Van a faltar también alguna soda o gaseosa, cervezas. Otros dos vinos. ¡Pancitos! Y algún plato de comida vegetariana para Claudia (sugiero que ella traiga morrones y berenjenas asadas, que se pueden comer solas y de paso sirven para acompañar la carne). Fernando prometió hacernos su celebrada torta de ricota. Recuerden que también estarán invitadas Laura, las Belenes y Moira.

A coordinar, porfa. Media pila que somos una muchedumbre.

COCINEROS DE LA CLÍNICA: KALINTI, TARTA DE OSTRAS AL CAVIAR Y PASTAFROLA



18.5.17

DÉCIMO ENCUENTRO DE LA CLÍNICA LITERARIA DEL GALPÓN ESTUDIO / MÓDULO TRES

Hace unas semanas asistimos con parte de la Clínica a una conferencia sobre narraciones de terror dictada por Mariana Enriquez. Dijo algunas cosas muy  interesantes:

1-    “El relato contemporáneo está más cerca del retazo que del moño” (refiriéndose a los finales).

2-    “Si hay un horror latinoamericano es el horror a la desigualdad. Y estoy hablando de lo más horrible: los pactos de indiferencia social”.

3-    “Los cuentos de terror son una advertencia: acá no se entra…; a la policía no se le dice tal cosa…; si te acercás mucho te puede pasar esto...”

Me gustaron sus consejos bien claritos. Nosotros todavía no logramos hacer un texto que asuste. Lo seguimos intentando.

Hoy leí el cuentazo “Catástrofes naturales”, de la genia de Anna Kazumi Stahl, escritora japonesa-estadounidense radicada en Argentina desde muy chica. Y uno de Borges, “El otro duelo” (yo lo conocía como “Carrera de degollados”, pero está en “El informe de Brodie” con ese nombre más gauchesco y menos spoiler). El de Borges sirvió para ilustrar el tema de la competencia entre dos hombres, que tiene que afilar un poco Fabián para el cuento nuevo que leyó en clase. También hablamos de la película “Gallipoli”, de Peter Weir, con el mismo fin. Hubo la relectura de un cuento corregido que está mucho mejor que antes: el del afilador demoníaco de Pablo.

Comimos exquisitas humitas unchaled de Laura Spengler (la cocinera de la foto) y su marido Fabi, que se la pasó rallando choclos hasta las tres de la mañana. Al menos, eso dijo Laura. El vinito lo trajo Claudia, dos botellas de El portillo, una malbec y otra cabernet sauvignon. ¡Gracias a todos! 

17.5.17

DDUM 578 / APROBARON EL LIBRO "MONUMENTO" EN EL FNA

Así que me queda cobrar la segunda parte de la Beca del Bicentenario y ya está. Ahora falta que Ale Leveratto consiga que alguien le pague las fotos y lo publicamos. Wolkowicz Ediciones se ofreció a hacerlo. ¿Dani, estás ahí?